Por qué lo hacemos.
De chicos, lo que más se agradecía era que te tuvieran en cuenta. En el trabajo pasa lo mismo: detrás de cada mensaje hay una persona que espera una respuesta a tiempo y que se note que la leyeron.
Cuando las respuestas tardan o suenan a plantilla, la conversación se pierde. Es lo que queremos evitar.
Por eso hacemos Nusco: para que cada persona reciba una respuesta pensada para ella, y para que vos no tengas que elegir entre llegar a muchos y cuidar cada conversación.